Cada uno ve lo suyo.
Por sección decidís quién no entra, quién sólo mira y quién puede cargar o editar. Probá cambiarlo.
Creamos el sistema de gestión de tu empresa desde cero, con las secciones que necesitás y adaptado a cómo trabajan.
Esto es una muestra. Cada sistema se hace a medida: el de tu empresa va a tener sus propias secciones, con sus nombres y su forma de trabajar.

Lo que hoy vive en un Excel compartido, en un cuaderno o en el WhatsApp de alguien pasa a una pantalla que avisa, calcula y no se pierde. Arrastrá la línea y compará.
Comparación: a la derecha, una planilla de herramientas con errores, datos que faltan y un duplicado; a la izquierda, la misma información ordenada en la pantalla de inventario del sistema.
Son los que evitan la pregunta de “¿quién tocó esto?” o el vencimiento que nadie vio venir.
Por sección decidís quién no entra, quién sólo mira y quién puede cargar o editar. Probá cambiarlo.
Cada cambio queda registrado: quién lo hizo, cuándo, qué había antes y qué quedó.
Vencimientos, documentos y cobros pendientes llegan a la campana y al calendario sin que nadie tenga que acordarse.
El código queda en tu poder. Y si mañana hace falta otra sección, se suma sobre lo que ya tenés, sin rehacer nada.